martes, 2 de julio de 2013
sábado, 29 de junio de 2013
Mi mayor error
¡Hola!, mi nombre es Willy, tengo 19 años, vivo en el residencial Villa
Lorenzo en Escazú, soy un chico un poco tímido, buen amigo y me encanta el
piano. Esas palabras estaban en mi Facebook, claro, más unas interminables
fotos familiares en Disney World, París, Inglaterra e Italia; estas cosas
publicadas fueron la razón de mi desdicha.
Todo
empezó en el colegio, como no me pude dar cuenta de que era un rechazado, nunca
tuve amigos, siempre estaba solo, esto debido a mi tartamudez. Hasta que un día
3 de agosto, después de ir a visitar a la negrita, encendí el Wi-Fi
de mi IPhone y tenía una solicitud de
una muchacha muy bella, con ojos verdes, pelo castaño y con un cuerpazo… no la
podía rechazar.
Al rato de aceptarle la solicitud a esa belleza, recibí un inbox de ella saludándome y hablamos
toda la madrugada, ella era muy simpática, yo le interesaba, además tenía
similitudes conmigo, lo vi en el Facebook, ambos somos tímidos y nos gusta el
piano.
A la
semana de estar escribiéndonos a lo largo del día, decidimos vernos en el
parque central de San José, ya que ella vive cerca de ahí; cuando la conocí era
igual en las fotos, tan bella, sin duda me comencé a enamorar.
Salíamos todos los días, yo le regalaba tantas cosas, nunca dudé de ella.
A mi
hermano mayor no le parecía, me decía que era imposible ver a una muchacha tan
guapa, vio la foto del Facebook conmigo, un pobre tartamudo y feíto. Además él me decía que a ella le gustaban las
páginas de mujeres robustas y jóvenes, yo eso no se lo creí, es más ni le
pregunte a ella porque yo confiaba ciegamente, además no éramos novios.
El 29 de agosto le pedí que fuera mi novia, ella me aceptó nos besamos tan
apasionadamente…en ella se notaba que había tenido más novios, en cambio yo di
mi primer beso.
El 5 de junio, a las siete de la mañana,
Ana, mi novia, me llamó y me dijo en un tono un poco extraño, no usual
en ella, que si nos podíamos ver a las cinco de la tarde en La Sabana,
específicamente al frente da la laguna; yo sin duda acepte.
Al
llegar al lugar, la vi a lo lejos y fui directo a ella, pero algo sucedió,
alguien me atrapó, me tapó la cara con un paño y me trajo a quien sabe dónde.
Duré mucho inconsciente y desperté en este lugar en un cuarto húmedo, sin
pintar, con un colchón para que yo estuviera y con tres personas a mi
alrededor, Ana, una señora y un hombre muy fortachón.
Inmediatamente les pregunté por qué estaban ahí y por qué me habían hecho
esto, la señora me dijo que me raptaron para que les den una buena recompensa,
y que gracias a mi Facebook se dio cuenta de que tenía plata.
Yo, muy sofocado y con interrogantes, le pregunta a mi
bella Ana qué hacia ahí, y la señora no la dejó hablar y me dijo que la de la página de Facebook era
ella y no de Ana, y que la adaptó para mí y para muchachitas que querían ser
amigas de Ana, su esclava, que fue raptada por ellos desde que tenía 4 años y
ahora tiene 18; o sea, esa señora usó la foto de Ana y adaptó la información y
sus comentarios para determinados ingenuos. Y entre estos… estoy yo.
Ahora solo me queda esperar a que mi familia pague mi recompensa o morir… morir
por culpa de mi poca malicia, por confiar en las identidades de mis amigos en
Facebook, específicamente por la irreal Ana que conocí.
Fin
Autora: Tabatha Megan Villalobos Campos
sábado, 22 de junio de 2013
Pasión por la apariencia
Renato es un joven
inteligente, guapo y con grandes deseos de superación. Proviene de una familia modesta,
sencilla y muy trabajadora.
Su padre, don José,
labora de oficinista para la municipalidad de la comunidad. Su madre, doña María,
se ocupaba de los menesteres del hogar.
Renato empezó a estudiar
en el colegio cercano a su casa; sin embargo, se sentía insatisfecho de la
pobreza que albergaba a su familia, él envidiaba a sus compañeros cuando los
escuchaba hablar de ropa de marca, que tenían aparatos de última tecnología y
otras muchas cosas más.
Un día se le presentó
la oportunidad de trabajar con su padre y se sintió muy feliz, pero no era del
todo por el trabajo, sino porque al fin se haría realidad su sueño de tener
todo lo que ambicionaba.
Con sus primeros
salarios compró cosas que nunca había tenido debido a su pobreza, su madre le
aconsejaba diciéndole que eso no daba la felicidad; sin embargo, Renato cada
día era más consumista, lo deslumbraba la publicidad y la apariencia.
Después de dos años, don
José se enfermó gravemente y Renato tuvo que hacerle frente a las obligaciones
de la casa. La enfermedad de su padre avanzaba aceleradamente y el dinero no
alcanzaba, por lo que Renato se vio en la necesidad de empezar a vender algunas
de las cosas que había comprado, por supuesto, en contra de su voluntad.
Doña María, por su
parte, sufría al ver que su hijo pasaba lamentándose y reprochándole la
situación que pasaban. Una mañana de tantas, Renato vio que no estaba listo su desayuno
como todos los días y fue en busca de su madre para reclamarle y la encontró
tendida sobre el cuerpo de su padre sin vida. Ambos habían muerto. Renato se
sintió muy solo y triste, lo había perdido todo, no había valorado los
maravillosos padres que tenía ni el amor que le habían dado.
Las cosas materiales,
se podían adquirir de nuevo, pero el amor y el cuidado que le dieron sus padres
no lo podía adquirir con dinero.
Yannel Jiménez González
Comunicación y Lenguaje
Carné: B23453
martes, 17 de abril de 2012
Generación audiovisual 2.0
Las generaciones más jóvenes han crecido rodeadas de aparatos electrónicos por medio de los cuales tienen acceso a un mundo virtualizado. Imágenes y sonidos que les muestran ese mundo que los rodea, pero que ya no es tan inmediato como su cama, su casa, su jardín, el árbol del patio o la calle que pasa frente a su casa. Esto se vuelve cotidiano, rutina, le pasamos por alto a diario por estar enfrascados en nuestros teléfonos celulares, la computadora, la televisión, el ipod o cualquier otro aparato para escuchar música mientras nos movilizamos. Vivimos con la ilusión de que esos aparatos nos tendrán conectados al mundo.
En esta invasión mediática, tanto las nuevas generaciones como las más viejitas, tenemos acceso a muchos productos audiovisuales. Surge entonces la pregunta: ¿qué ven y escuchan en la radio, la televisión y otros medios?
Pues esa fue la pregunta que hice al grupo de Humanidades I de la Escuela de Estudios Generales y las respuestas fueron diversas. Sin embargo, voy a compartir aquí las pocas coincidencias.
Diez estudiantes coincidieron en que uno de sus programas de televisión era The Big Bang Theory, un programa en el que los clásicos nerds o, más recientemente, geeks, son los protagonistas. En Costa Rica, el programa es transmitido en el canal de cable Warner. Creo que en algún momento lo estuvieron pasando por canal 7, pero no estoy segura. Eso limita el público que tiene acceso a la serie (salvo que pueda verla por internet).
La segunda serie seleccionada (por seis estudiantes) fue CSI que es una serie de televisión donde se mezcla la ciencia con el género policíaco o detectivesco (pues no se trata de los tradicionales policías de uniforme, aunque se mantiene la jerarquización y el trabajo en equipo). Debido al éxito de la serie, ha ocurrido lo que ya es usual, que se deriven otras series a partir de esta; así tenemos CSI Miami y CSI New York. Y, dado que ninguno menciona a Justin Bieber entre sus cantantes preferidos, los dejo con estas imágenes de la serie.
El tercer lugar con cuatro menciones, lo ocupan varias series de televisión:
Friends
Los Simpson
Two and a half men
y Bones
Friends
Los Simpson
Two and a half men
y Bones
En música hubo más variedad todavía. Adele, la cantante británica, fue la más mencionada (5 veces):
Luego Ricardo Arjona (4 veces):
Y el tercer lugar lo comparten Malpaís, Bob Marley, Incubus y Mozart.
Luego Ricardo Arjona (4 veces):
Y el tercer lugar lo comparten Malpaís, Bob Marley, Incubus y Mozart.
¿Qué opinan de esta variedad?, ¿cuáles son sus preferidos?
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lunes, 2 de abril de 2012
La diferencia es lo que nos caracteriza
En esa interminable búsqueda de la propia identidad, es usual que no coincidamos totalmente con la visión de mundo y los valores de los grupos sociales a los que pertenecemos (familia, compañeros de estudios, amigos, etc.); sin embargo, muchas veces resulta más sencillo renunciar a lo que sentimos que enfrentarnos a los presupuestos o valores del grupo (valores cuyo origen probablemente se pierda en la historia de cada grupo).
Si alguna persona opta por mostrar sus diferencias y oponerse a las premisas del grupo, sería tildado de raro o se le calificará con diversos calificativos para restarle fuerza a sus argumentos (histérica, playo, comunista, lesbiana, ateo, etc.). Esas palabras, que en ese contexto resultan insultantes, minan la fortaleza de muchos, por lo que optan por plegarse a lo que dice la mayoría.
Una de esas palabras insultantes, que proviene del inglés, queer fue adoptado como una bandera de lucha por quienes eran encerrados en este concepto para minimizarlos y calificarlos como una anomalía. Si bien es cierto está más ligado a las identidades sexuales, lo que promulga va más allá; tiene que ver con la recuperación de nuestras diferencias.
Les dejo un video en donde la filósofa Beatriz Preciado, autora del Manifiesto contrasexual donde se refiere a sus teorías sobre el tema de la sexualidad y otro sobre la teoría queer y la deconstrucción de la sexualidad:
Identidades en el siglo XXI
Una de las lecturas consultadas para referirse al tema de las identidades es un artículo de Fernando Aínsa donde plantea que la noción tradicional de identidad (ligada a un país, una ciudad o un pueblo), pierde fuerza, debido al movimiento de las personas (sea por asuntos de trabajo u obligadas por conflictos bélicos o de otra naturaleza).
El caso es que en este nuevo siglo (del cual ya llevamos más de una década), es usual el movimiento de personas entre los diferentes países y el flujo de información gracias a la internet. Esos movimientos nos permiten encontrar lazos en común en personas con otra lengua materna y alejadas por miles de kilómetros de nuestro lugar de residencia o del lugar en el cual nacimos. Quizás hasta tengamos más cercanía a su pensamiento y a sus valores, que la que tenemos con quienes viven en nuestro entorno.
La construcción de las identidades (y el uso del plural no es inocente), debe ser un proceso individual, no colectivo; fruto de nuestra experiencia vital y del cuestionamiento que hagamos de todos los textos (escritos o no) con los que entramos en contacto. No es conveniente la adopción de marcas identitarias ajenas o de valores construidos por otros; corresponde a cada uno de nosotros, seguir su propio camino.
¿Qué opinan ustedes de esto?
martes, 20 de marzo de 2012
La lectura crítica
El hecho de que un texto haya sido publicado, sea en un libro o en un sitio de prestigio en la web, no significa que lo que en él se diga sea incuestionable. La alfabetización no es tan solo aprender a leer, sino también, aprender a leer contextualmente,críticamente, en fin, a leer entre líneas. ¿Qué omite el autor?, ¿por qué lo hace?, ¿de qué no es consciente el mismo autor al escribir?... son preguntas que no debemos dejar de hacernos al leer un texto. Y tampoco podemos leer tan solo un texto para asumir una posición en torno a algún tema. Es importante conocer los diferentes puntos de vista, confrontar los textos y, lo fundamental, asumir nuestra propia posición frente a ellos.
Ya en clase empezamos a leer un poema de Cristina Peri Rossi titulado "Para qué sirve la lectura" (Playstation, Madrid, Visor Libros, 2009). Tan solo en la primera estrofa encontramos mucha información adicional que nos ayuda a contextualizar el texto. Los invito a seguir con la lectura del poema y a leer entre líneas:
Me llaman de una editorial
y me piden que escriba
cinco folios sobre la necesidad de la lectura
No pagan muy bien
¿quién podría pagar bien por un tema así?
pero de todos modos
necesito el dinero
así que enciendo el ordenador y me pongo a pensar
sobre la necesidad de la lectura
pero no se me ocurre nada
es algo que seguramente sabía cuando era joven
y leía sin parar
leía en la Biblioteca Nacional
y en las bibliotecas públicas
leía en las cafeterías
y en la consulta del dentista
leía en el autobús y en el metro
siempre andaba mirando libros
y me pasaba las tardes en las librerías de usados
hasta quedarme sin un duro en el bolsillo
tenía que volver a pie a casa
por haberme comprado un Saroyan o una Virginia Woolf
Entonces los libros parecían la cosa más importante de la vida
fundamental
y no tenía zapatos nuevos
pero no me faltaba un Faulkner o un Onetti
una Katherine Mansfield o una Juana de Ibarbourou
ahora la gente joven está en las discotecas
no en las bibliotecas
yo me hice una buena colección de libros
ocupaban toda la casa
había libros en todas partes
menos en el retrete
que es el lugar donde están los libros
de la gente que no lee
a veces tenía que seguirle durante mucho tiempo
las huellas a un libro que había salido en México
o en París
una larga pesquisa hasta conseguirlo
No todos valían la pena
es verdad
pero pocas veces me equivoqué
tuve mis Pavese mis Salinger mis Sartre mis Heidegger
mis Saroyan mis Michaux mis Camus mis Baudelaire
mis Neruda mis Vallejo mis Huidobro
para no hablar de los Cortázar o de los Borges
siempre andaba con papelitos en los bolsillos
con los libros que quería leer y no encontraba
por allí andaban los Pedro Salinas y los Ambrose Bierce
la infame turba de Dante
pero ahora no sabía decir para qué maldita cosa
servía haber leído todo eso
más que para saber que la vida es triste
cosa que hubiera podido saber sin necesidad de leerlos
Cuando habían pasado cinco horas yo todavía no había escrito
una sola línea
así que me puse a escribir este poema
Llamé a los de la editorial
y les dije creo que para lo único que sirve
la lectura
es para escribir poemas
no puedo decirles más que eso
entonces me dijeron que un poema no servía
que necesitaban otra cosa.
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